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11 Ene 2025 0 respuestas 0

La alimentación cetogénica

El desconocimiento sobre la cetosis

Viendo la terrible desinformación que reina a diario en las redes sociales, hemos decidido volver a hablar de la, no del todo bien llamada; “dieta cetogénica”. Ya sabéis que ahora preferimos centramos en los semiconductores biológicos, es decir, nuestras proteínas, ADN, ARN y demás biomoléculas, que son, literalmente, dispositivos que emiten luz. Una luz que determina su función. Apasionante.

El mensaje dogmático mainstream es que la cetosis es mala y que hay que suprimirla rápidamente con Coca-Cola o galletas María. Visto con nuestros propios ojos en el tablón informativo de un hospital. Un mensaje ciertamente dañino, pues no se debe asustar a la gente que sostiene el estado metabólico por defecto en los humanos. A su vez, los defensores de la “dieta cetogénica” también están mal informados y no cuentan la verdad sobre este estado metabólico.

‘Un hecho poco conocido fuera de la neurocirugía y la neurología es que los cuerpos cetónicos son el principal sustrato para la síntesis de lípidos en el cerebro y son vitales para la función óptima del cerebro mientras el niño se desarrolla’ – Dr. Jack

Kruse, Neurocirujano.

Los humanos nacemos en cetosis. La importancia de la cetosis

‘Los humanos nacen en cetosis y deberían estar en cetosis, al menos, mientras están mielinizando el cerebro (termina a los 25 años). Pero esto ya no ocurre en la humanidad moderna. Los cuerpos cetónicos se hacen a partir de la grasa subcutánea y el humano nace como una pequeñita bola de grasa precisamente por eso. Los cuerpos cetónicos son el combustible favorito durante el desarrollo neuronal’ – Dr. Jack Kruse

Los cuerpos cetónicos son absolutamente imprescindibles para mielinizar el cerebro y el sistema nervioso central. La mielina es grasa pura y para sustentar su formación correcta y necesaria los bebés nacen con enormes cantidades de grasa en su cuerpo. 2/5 partes de toda esa grasa se transformará en cuerpos cetónicos, que son la molécula más reducida que podemos utilizar para arrancar sus electrones y pasarlos por la membrana interna mitocondrial y hacer la mayor cantidad de agua (en el complejo IV) y ATP por gramo de molécula conocida. Quienes seguimos el trabajo del Dr. Stephen Cunnane y colegas o del mismo Jack Kruse, sabemos esto desde hace mucho tiempo. Cunnane nos explica que para sustentar el crecimiento del cerebro humano, tanto el feto como el recién nacido como el infante necesitan cuerpos cetónicos.

A muchos todo esto parece molestarlos, quizás porque esta verdad confronta sus creencias y el mensaje erróneo que se ha expandido en las últimas décadas, que no es otro que el desafortunado mensaje de que el cerebro solo consume glucosa. El cerebro consume más cosas que glucosa, siendo los cuerpos cetónicos y el lactato sus favoritos.

Pero que uno no quiera ver la realidad no significa que la realidad se haya diluido: los seres humanos nacemos en cetosis (menos mal) a pesar de la dieta de la madre y, mientras están lactando, a pesar de la dieta de la madre, continúan en cetosis hasta que por su mala alimentación suprimen los cuerpos cetónicos en un acto contra-natura. Así lo muestra indisputablemente la literatura. En nuestra web encontrarás un artículo enorme dedicado a la alimentación cetogénica.

¿Qué nos mantiene en cetosis y qué nos saca de ella? 

Una persona está en cetosis predominantemente cuando se ilumina con el correcto ambiente de luz. Al menos, entre comidas y mientras duerme. Una persona suprime casi permanentemente la cetosis y se convierte en diabético o en carbodependiente cuando tiene los ritmos circadianos destruídos, está bajo la luz azul artificial y vive en interores el 95% de su tiempo. La luz azul libera ACTH, cortisol y CLIP. Esta cascada hormonal termina por producir enormes cantidades de glucosa e insulina que se liberan a la sangre. Es la luz artificial lo que te saca de la flexibilidad metabólica y suprime la cetosis 24/7, no la comida. La mala alimentación no ayuda y hay que comer bien.

Si quieres aprender más sobre la alimentación correcta, visita nuestro artículo sobre el DHA.

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