
¿Qué es el glifosato?
El glifosato está por todas partes. Se trata de un herbicida, una molécula inventada por el hombre que sustituye a la glicina en el cuerpo para destruirlo desde dentro. La glicina es el aminoácido más abundante en la proteína más abundante del cuerpo, que es el colágeno. El colágeno está por todas partes, incluido dentro de las células. Esto puede darte una idea del desastre que constituye el consumo de glifosato.
Se han detectado niveles de glifosato en la orina y en la leche materna de prácticamente todos los individuos de numerosos estudios al respecto. En uno de ellos, el 30% de las mujeres tenía niveles de glifosato alarmantemente altos en la leche con la que alimentaban a sus bebés, en la leche materna.
El glifosato y la vitamina B12
El glifosato tiene un perjuicio del que apenas se habla, y es que destruye la cobalamina, es decir, la vitamina B12. La cobalamina tiene un anillo similar al del grupo hemo en la hemoglobina, pero en lugar de tener hierro como átomo central, tiene cobalto. El glifosato se une fuertemente al cobalto, destruyendo la función de la vitamina B12. Y eso no es todo, sino que también impide su absorción, ya que tiene la facilidad de penetrar en unas células que tenemos en el estómago que se denominan células parietales, impidiendo que estas secreten factor intrínseco. Se trata de una proteína que se une a la vitamina B12 para poder ser absorbida posteriormente. Sin esta proteína llamada factor intrínseco, la vitamina B12 se destruye debido al bajo Ph que hay en el estómago, a su baja acidez.
El peligro de los antinutrientes
Tan solo un mes sin dejar de comer cereales y legumbres puede hacer desaparecer dos enfermedades crónicas: el asma y las alergias. Su reintroducción en la dieta puede hacer que los síntomas vuelvan tras tan solo una comida. No necesitamos en absoluto este tipo de alimentos ricos en antinutrientes. Estas comidas afectan a las personas que tienen los ritmos circadianos destruidos, algo que ocurre en un porcentaje alto de la población actual.
El glifosato juega un papel importante, aunque no el único, en el daño que producen esos comestibles de supervivencia que jamás formaron la base de nuestra alimentación en la época que se forjaron nuestros genes. Somos cazadores recolectores. Cazamos animales para comer -hoy por hoy mucho más importante debido a temas como el glifosato y el deuterio- y recolectamos electrones de la Tierra y fotones del Sol para regir absolutamente toda nuestra biología. Comer antinutrientes y moléculas venenosas inventadas por el hombre, como el glifosato, no debería ser una opción a contemplar.
¿Cuáles son los mejores alimentos?
El glifosato se usa masivamente en los cultivos. Estados Unidos es el rey del glifosato, pero España es, después de Francia, el país en el que más glifosato se vende dentro de la Unión Europea. Por tanto, cereales, legumbres, todo tipo de zumos de frutas, etc., son ricas en esta molécula destructora que nunca, jamás existió en la naturaleza hasta que el hombre comenzó a envenenarse a sí mismo al inventarla. Por ello, el consumo de mariscos y pescados, así como carnes y huevos procedentes de animales que comen lo que tienen que comer, es una buena forma de nutrirse y de evitar esta molécula gravemente dañina para nuestro sistema. A la vez, esto se garantiza que se consumen los nutrientes, como la vitamina B12, con la máxima biodisponibilidad.
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