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11 Ene 2025 0 respuestas 0

Por qué debemos estar mucho tiempo fuera

En la plataforma de la comunidad subimos un artículo de larga extensión que habla sobre la importancia de comer bajo el Sol, o al menos exponerse mucho tiempo al Sol o estar fuera, aunque esté nublado, para metabolizar mejor los alimentos. La razón reside en la radiación de base del Sol.

El 73% de la luz solar es rojo + infrarrojo, y a diferencia del resto de frecuencias, como los distintos rangos del ultravioleta, el violeta o el azul, tanto el rojo como el infrarrojo están presentes en todo momento. Por ello se conocen como radiación de base. 

En nuestro artículo citamos varios estudios, pero en especial uno de ellos te dejará de piedra cuando lo leas. En él, los autores afirman que los niveles sistémicos de glucosa, es decir, la glucosa que circula por tu cuerpo, se pueden modular con longitudes de ondas solares específicas que influyen en el metabolismo mitocondrial. Esto quiere decir que la luz influye en los niveles de glucosa que tu cuerpo va a experimentar a través de la acción de dicha luz en las mitocondrias, que es donde fabricamos la energía del cuerpo.

Los autores también nos cuentan que la respiración mitocondrial, que es la forma en que hacemos energía, se puede modificar utilizando luz. La luz es capaz de modular la cantidad de ATP y agua mitocondrial o agua metabólica, con una conservación excepcional de este efecto en todas las especies, desde insectos hasta humanos.

Los efectos de los distintos tipos de luz sobre nuestra salud

Las longitudes de onda que todos conocemos tienen efectos opuestos. Las más largas (entre 660 y 900 nanómetros), que son el rojo y el infrarrojo, aumentan la producción de ATP y de agua metabólica, por lo que nos hidratan. En cambio, la luz azul (aproximadamente 420nm) suprime completamente el metabolismo.

La comida se metaboliza cuando nuestro sistema captura los electrones de la comida (azúcares, aminoácidos, ácidos grasos) a través de unas enzimas específicas, y los envía a las mitocondrias, en concreto a la membrana interna mitocondrial. Allí se genera, literalmente, una corriente eléctrica con estos electrones. Lo que sucede es que el flujo de estos electrones por esa membrana interna se protege con luz roja e infrarroja y se destruye con luz azul, tal y como se ha demostrado una y otra vez en la literatura científica.

Lo que sucede aquí es que el rojo e infrarrojo de la radiación de base del Sol es la que protege el flujo de electrones, y por tanto la producción de ATP y agua. El problema es que en interiores, esta radiación desaparece casi por completo, y predomina el azul, ese que los autores afirman que suprime el metabolismo y genera estrés oxidativo cuando predomina.

La luz roja y la diabetes

Un estudio mostró cómo las personas que se expusieron a luz roja en la espalda antes de beber 75g de glucosa pura, tenían menos glucosa en sangre durante las 2 horas de mediciones que se llevaron a cabo, y su pico máximo de glucosa se redujo casi en un 30%. Esto se consiguió con tan solo un rato de exposición de luz roja en la espalda, 45 minutos antes de beber el azúcar. Imagínate lo que pasaría si una persona está todo el tiempo bajo el Sol. Al cabo de un año, literalmente kilos y kilos de glucosa menos circulan por su sangre.

Ahora ya sabes por qué un mal ambiente de luz es la causa primordial de la diabetes, y por qué comer de noche es una aberración, como llevamos mucho tiempo afirmando. Puedes leer el artículo completo (lo cual te llevará más de 1 hora) en la web de nuestra comunidad. La luz roja e infrarroja es la señal que tus mitocondrias necesitan para funcionar como la evolución o el Gran Diseñador las diseñó. La luz azul solar cumple una función extremadamente importante, pero siempre está acompañada y en proporción muy superior por la radiación de base de Nuestra Estrella.

La luz azul destruye la salud

El hombre modificó su ambiente de luz, fue lo suficientemente inteligente como para inventar la luz artificial y es lo suficientemente idiota como para vivir debajo de ella. Aquí el azul ya no cumple la función que cumple en el Sol porque debido a sus características, la luz artificial azul destruye nuestros fotorreceptores y el ciclo de la vitamina A (y por tanto el de la vitamina D). Y además, destruye el metabolismo, suprimiéndolo. Lo dice la literatura de manera unánime, no nosotros.

Por eso da tristeza ver a muchos influenciadores promoviendo comer durante la noche o restarle importancia. Lo mismo con entrenar bajo luz azul artificial o, simplemente, no dando a la luz la importancia que tiene (la mayoría no sabe tan siquiera que el ambiente de luz es lo que gobierna nuestra biología o ni lo sospecha). Quienes están en la comunidad saben demasiado bien esto y allí podrás enterarte de sus experiencias en este campo.

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