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11 Ene 2025 0 respuestas 0

¿Qué es la termogénesis inducida por frío (TIF o CIT)?

La termogénesis inducida por frío o TIF (también conocida por sus siglas en inglés como CIT, cold-induced thermogenesis) se refiere a la capacidad celular para generar calor y así mantener la temperatura corporal cuando nos exponemos al frío.

¿Qué es la eutermia?

La capacidad de mantener y regular la temperatura corporal se conoce como eutermia. Es una función fisiológica básica de los animales y del hombre. Existen dos mecanismos principales de generación de calor:

  1. Termogénesis asociada a temblor (contracción muscular involuntaria).
  2. Termogénesis no asociada a temblor.

La termogénesis no asociada a temblor está ligada a la actividad del tejido adiposo marrón. Este juega un papel crítico en el gasto energético, ya que convierte gran parte de la energía contenida en los alimentos en calor. En este proceso se consumen grandes cantidades de lípidos y glucosa. 

Mitocondrias acopladas vs mitocondrias desacopladas

Las mitocondrias bombean protones de H+ para producir energía a partir de los electrones que obtenemos de la comida. Cuando el 100% de estos electrones se usan para producir ATP, decimos que el mecanismo está acoplado, es decir, hablamos de mitocondrias acopladas.

En cambio, cuando una parte de estos protones se utiliza para generar ATP y otra parte se usa para generar calor, se dice que el mecanismo está desacoplado, es decir, hablamos de mitocondrias desacopladas. En este caso, los protones siguen una ruta distinta a la de producción de energía, gracias a las proteínas desacoplantes o UCP (uncoupling proteins).

El tejido adiposo marrón (BAT)

El tejido adiposo marrón o BAT (por sus siglas en inglés, de brown adipose tissue) contiene mucha densidad de mitocondrias desacopladas, en contraste al tejido adiposo blanco o WAT (white adipose tissue). Uno podría pensar que el desacople es un desperdicio de energía, pero esto no es así. Si bien en las zonas cercanas al ecuador es más interesante que los electrones de la comida se utilicen al 100% para generar ATP, en latitudes más frías esto no es una buena idea, pues en estas zonas las mitocondrias deben desacoplarse para generar calor.

Cómo aumentar la cantidad de proteínas desacoplantes

Como es lógico, uno no puede decidir a voluntad qué procesos tienen lugar en nuestras mitocondrias. Sin embargo, su correcto funcionamiento es clave en la supervivencia. Descubrirás con el paso del tiempo cómo el conectarte con la Naturaleza en el lugar donde vives resulta fundamental para alejar la enfermedad. Cuando un ser humano necesita proteínas desacoplantes, debe emitir la señal necesaria para que comiencen a sintetizarse a partir de genes dormidos que deben despertar. Los cuerpos cetónicos, el frío, la leptina o ciertos ácidos grasos forman parte de estas señales que ordenan a la célula aumentar la expresión —y por tanto el número— de estas proteínas desacoplantes. 

La importancia de la exposición al frío

El ser humano pasó a dominar la Tierra durante un periodo que conocemos como glaciación Würm o Edad de hielo, la cual comenzó hace unos 110.000 años y terminó hace escasos 10.000. El clima del planeta en esa época, en la cual prosperamos y en que terminaron de forjarse nuestros genes, era mucho más frío que el actual. Esto debería darnos una pista de que la búsqueda crónica de unas condiciones térmicas más estables y confortables seguramente no sea el ambiente más propicio para nuestra salud. La exposición al frío influye positivamente en la longevidad y aporta numerosos beneficios:

  • Aumenta la producción de calor (grasa parda marrón).
  • Mejora el control del azúcar en sangre por medio de la insulina.
  • Combate la inflamación.
  • Aumenta la producción y motilidad de los espermatozoides en los hombres en casi un 450%.
  • Aumenta los niveles de testosterona.
  • Eleva los niveles de melatonina.
  • Mejora la eficiencia del cuerpo a la hora de quemar grasa.

Cómo implementar la exposición al frío

Es conveniente llevar a cabo un enfoque gradual. Según algunos expertos, se puede revertir la obesidad comenzando con la exposición a temperaturas de 10-12 grados celsius (baños en el mar). Una vez adaptado, se pueden alcanzar temperaturas mucho más bajas, del orden de -2 a 4 grados.

La exposición al frío es algo que se entrena. Cuanto más lo haces, mejores resultados obtienes. Sabes que estás adaptado al frío cuando tu temperatura se eleva al exponerte a él. La obesidad y la disrupción circadiana pueden ralentizar el proceso de adaptación al frío.


Asimismo, la exposición al frío no está exenta de peligros, y debes implementarla con precaución y bajo tu responsabilidad. Las mujeres embarazadas que quieran poner en práctica estos mecanismos deberían hacerse una analítica de metales pesados y proteína C reactiva de alta sensibilidad, puesto que la detoxificación de la exposición al frío podría liberar toxinas al plasma sanguíneo y llegar al feto.

Pero como siempre, más información en la Comunidad.

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