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05 Feb 2026 2 respuestas 24

Hábitos para Recuperar la Señal de la Leptina

Hemos estudiado mucho sobre el Universo y las reglas que lo rigen. La visión microscópica que defiende que un Plan Divino es inexistente se desvanece cuando uno accede al verdadero conocimiento que promulga la Ciencia Objetiva. En contraste, la ciencia moderna no tiene nada de objetiva. Se propaga mediante el pago a personas de dudoso comportamiento para influir en sus procedimientos y en su manera de pensar. El objetivo detrás es una venta que trafica con tu salud. Incluso las personas sin conflictos de interés también los tienen. Conflictos, me refiero. Quizás no reciben dinero de ninguna industria, pero deben defender su ego, su orgullo y su vanidad. Durante años hemos tenido que aguantar la destrucción completa de la ciencia por parte de los detentadores de poder. La Ciencia Objetiva quedó reducida a pequeños círculos de la humanidad que ni siquiera tienen el deseo de compartirla ante el hecho de que, mezclada con la energía automática de un mundo con cada vez menos esperanza, pierde su significado. Para encontrarla uno debe Trabajar sobre Sí Mismo. Y aún así, tras esfuerzos considerables, solo descubrirá piezas sueltas. Pero cada pieza es alimento para los tres centros del hombre: mente, emociones y cuerpo.

Nuestro Creador tuvo la necesidad, cuenta la Ciencia Objetiva, de construir el Megalocosmos modificando ligera, pero importantemente, las dos leyes fundamentales del Universo. De esta forma, el sistema preexistente, llamado autoegocrático, pasó a funcionar bajo el proceso trogoautoegocrático. De esta manera, en todo lo que existe en el Universo debe efectuarse el intercambio recíproco de sustancias. Se crearon estructuras disipativas que parecen contradecir la segunda Ley de la Termodinámica, pero que no lo hacen (Ilya Prigogine y su premio Nobel) y, de esta manera, el problema que Nuestro Eterno Creador tuvo con el flujo del tiempo quedó resuelto para siempre.

Este párrafo que acabo de escribir es algo que uno no debe creer. Solamente es mi “información” y fruto de mis estudios sobre la Verdadera Ciencia Objetiva que he realizado durante años. Cada uno puede tener su experiencia. No digo creencia, porque creer cosas es inútil y poco sensato. Uno no debe creer, sino tener certezas. La certeza empieza creyendo en algo, pero eso es solo el comienzo. Siguiendo las migas de pan uno debe llegar a demostrar dicha creencia en sí mismo.

Sea como fuere, hay cosas que ni la pobre ciencia moderna puede refutar. Y es que al final de la primera etapa de la Creación, el mundo celular pobló la superficie de Nuestro Planeta. Con el tiempo, comenzaron a establecerse en los diminutos seres terrestres, los procesos resultantes de la información procedente de Lo Alto. Como resultado, y a través de una sustancia que los humanos llamamos electricidad, se crearon los seres multicelulares. Los procesos atmosféricos del planeta vivo llamado Tierra, permitieron esto mezclándose con las sustancias producidas por los propios seres unicelulares. La bioelectricidad es el lenguaje de la célula. La energía electromagnética, es decir, la luz, es el medio seleccionado en el Diseño Divino para el intercambio preciso de energía e información. La luz supone el comienzo de la vida. Sin ondas electromagnéticas, electricidad y magnetismo, no es posible la existencia. El electromagnetismo es una de las cuatro fuerzas del Universo contempladas por la Física. Su papel es radicalmente importante, al igual que el de las otras 3 (gravedad, fuerza nuclear fuerte y fuerza nuclear débil).

Hay muchos humanos cuya mecanicidad está permanentemente cristalizada que piensan que escribimos nuestros artículos con inteligencia artificial. Peor aún, que esa supuesta inteligencia los escribe por nosotros. Pobres y pobre del que lo haga. Al parecer es un estupendo negocio para el bolsillo. Pero, ¿qué hay del Trabajo sobre uno mismo? Desarrollar los conocimientos escribiéndolos es una de las maneras más importantes de aprender, de ordenar los pensamientos. Pensar sobre el papel es uno de los mejores hábitos del Ser Humano. Digo esto porque con frecuencia, desarrollo mis ideas mientras las comparto y, aunque no parecen tener conexión con el tema planteado aquí, ciertamente la tiene. Los humanos llamamos leptina (de leptos, delgado) a una sustancia sagrada, una concentración cósmica ideada por la Madre Naturaleza, no para mantenerte delgado, sino como parte de un sistema planificado para mantener intacta la posibilidad del organismo de cumplir el objetivo para el que fue creado. Hablar de la leptina como hormona, medicamento o ponerle nombres que muestran la falta de comprensión total sobre la propia existencia, te aleja de tu objetivo. Es por eso que se crearon las condiciones perfectas en la Tierra para que no tuvieras que pensar en lo que no puedes ver o comprender y que está dentro de tu cuerpo. La cantidad exacta de radiación solar ultravioleta, visible e infrarroja, el magnetismo terrestre exacto, la proporción de gases atmosféricos y un conjunto de características fueron puestas para que solo tuvieras que preocuparte de hacer tu Trabajo, acorde a la Voluntad del Creador. Sin embargo, el hombre se empeñó en modificar artificialmente las condiciones de su existencia modificando la fuerza con la que se comunican sus células. La forma en la que se extrae y se usa la electricidad de la Naturaleza altera la identidad y el medio de intercambio e información a nivel celular. Por no hablar de los consejos de evitar la luz natural del Sol, que nuestras células necesitan como tú respirar y el uso de medicamentos y tóxicos que interfieren en las sustancias cósmicas que están dentro de ti: estatinas, vacunas, metales pesados, toxinas… Entonces, ahora es necesario describir las funciones de las cosas y darles nombres.

Una de las nefastas consecuencias de nuestro comportamiento fue la alteración de la que llamamos ruta leptina – melanocortinas. La realidad fue dicha en los artículos anteriores. Ahora te contaré cómo restaurar esta vía en caso de que la tengas destruída y también sobre cómo protegerla en caso de que esté funcionando de manera óptima. Queremos dar gracias al Dr. Jack Kruse. El protocolo está basado en sus enseñanzas. Pero también queremos agradecerle por ser el primer humano que nos explicó que adelgazar era muy sencillo. Que no había que contar calorías, comer pocas de ellas y gastarlas todas en un gimnasio. Hay otro método para restaurar la señal de una vía que controla todo esto y más. Así, de paso que adelgazas y logras el peso que te corresponde por diseño, optimizas gran parte de tu biología. Por el contrario, si tratas de comer menos y hacer más ejercicio teniendo sobrepeso, quizás si estás entre los más voluntariosos de nuestra especie, puedas adelgazar. Pero además del esfuerzo titánico, destruirás tu biología en el proceso y lucharás contra el hambre y las sustancias que lo regulan en tu cuerpo. Lo siguiente son trastornos de alimentación que te pueden robar el propósito de todo ser humano de transitar la transformación que le corresponde por derecho. Hablo de evolución y del “gran propósito”.

Jack Kruse llamó a esto el Protocolo de la Leptina. No seremos nosotros quienes cambiemos el nombre:

  • Ver el amanecer todos los días de tu vida: ¿Qué significa esto? Que hay que estar fuera en el momento del amanecer. Desgraciadamente la gente no sabe qué significa esto. Lo sé porque cada vez que compartimos esta información son demasiadas preguntas. Definimos pues qué es “el amanecer”. El amanecer o alba es el momento del día en el que el Sol aún está por debajo del horizonte, pero el cielo empieza a clarear. La iluminación del cielo ocurre debido a la dispersión de la luz solar en la atmósfera y no a la luz directa del Sol, porque no ha salido. El crepúsculo puede darse al amanecer o al atardecer y por eso crepúsculo y amanecer son parecidos pero distintos conceptos. El crepúsculo del amanecer y del atardecer tienen lugar porque el Sol se fue, está por debajo del horizonte, pero la dispersión de su luz hace que no sea noche cerrada. La noche completa llega cuando el Sol está 18 grados por debajo del horizonte o, simplemente, a más de -18º. Existen 3 tipos de crepúsculo: de -18º a -12º se denomina, sea al amanecer o al atardecer, crepúsculo astronómico. ¿Por qué? Hay oscuridad casi total. Es el comienzo (amanecer) o final (atardecer) absoluto de la luz. A simple vista parece noche cerrada, pero los astrónomos no pueden observar las estrellas más débiles porque la atmósfera ya (amanecer) o aún (atardecer) dispersa luz. De -12º a -6º se denomina crepúsculo náutico. Los marineros pueden distinguir contornos generales de la Tierra pero el cielo sigue oscuro. Es crucial en navegación porque permite ver el horizonte (para usar el sextante) y al mismo tiempo ver las estrellas brillantes de referencia. De -6º a 0ª, justo antes de que el Sol salga o se ponga, se denomina crepúsculo civil. Hay suficiente luz para realizar actividades exteriores sin luz artificial. Se pueden leer textos impresos y se distinguen colores. Las luces de la calle suelen apagarse al inicio de esta fase. En condiciones ideales, estar fuera al amanecer, a la hora del crepúsculo astronómico y permanecer allí hasta unos minutos después de que salga el Sol, mirar al cielo constantemente o fijamente, sería uno de los hábitos más terapéuticos para el humano promedio. El paso del Sol desde -18º hasta que asoma por el horizonte son, aproximadamente, unos 30 minutos. Idealmente puedes aprovechar este tiempo para orar o meditar. Utilizo con intención la palabra “idealmente”. A partir de lo ideal uno hace lo que puede. Durante este momento, existe luz UVA en el ambiente (por dispersión atmosférica), muy débil pero extremadamente importante para activar ciertos cromóforos. La luz azul, predominante cuando el Sol está llegando al crepúsculo civil, activa PER2 para robustecer tus ritmos circadianos y, por tanto, la señal de la leptina pero también de la melatonina, de la cual depende la primera. Cuando el cielo se ve rojo y después, la terapia de luz roja e infrarroja es gratuita y demasiado poderosa. Esto optimiza tus niveles de energía para el día.
  • Comer un máximo de 3 veces al día. Idealmente 2, desayuno y cena. Pero siempre de día. Nunca de noche. El amanecer y el atardecer sirven. La oscuridad total, no. Picar entre comidas no es una opción, pues esto no permite oscilar a los relojes del hígado y se crea caos en los relojes hepáticos. Si uno es resistente a la leptina, puede probar a desayunar justo cuando el Sol ya salió. Si estás sano metabólicamente, la hora ideal para desayumar es entre las 10 y las 11 de la mañana. Se toma como información, no como una norma. Desayunar es por la mañana, la hora la eliges tú. La cena debe ser antes de que el día se termine. Si tienes problemas metabólicos, todo esto debería ser muy riguroso. Si estás sano, las excepciones están permitidas.
  • Estar fuera la mayor parte del tiempo posible. Esto, por numerosas vías, robustece los ritmos circadianos y el ritmo de la leptina. El mediodía solar es innegociable. Lucha por estar en exteriores.
  • Skygazing : Consiste en mirar al cielo fijamente, a una parte brillante que no sea el Sol. Esto supone una señal de fotones muy potente para tu tracto retino-hipotalámico que no solo te hará tener más energía durante el día (lo explicaremos ampliamente en el momento adecuado), sino que es la clave para el sueño reparador durante la noche. 5-10-20 minutos, lo que puedas. Durante el amanecer y el atardecer, en los primeros y últimos minutos del día, la práctica del Sungazing, esto es, mirar al Sol, es muy beneficiosa, pero no podemos recomendarla ya que requiere experiencia y conocimiento.
  • Ver el atardecer: Contemplar los colores del cielo es muy beneficioso para el organismo y los ritmos circadianos. La literatura está ahí. Azules, amarillos, rojos, ver los colores desvanecerse es mucho más saludable de lo que crees. Esto prepara al mundo celular para la fase nocturna de mantenimiento y reparación y también fortalece la señal de la leptina.
  • Una vez que se va el Sol, uno usa velas o luz roja en casa. Lo óptimo es la oscuridad, pero la vida moderna nos lo pone difícil. No es necesario convertirse en un monje medieval para estar saludable. Las luces artificiales de LED y fluorescente, aunque sean cálidas, arruinan tu melatonina y, por tanto, tu leptina. Por supuesto, ya no más comida después de este momento (ya sabes lo que pasa si comes de noche con la leptina y el cerebro).
  • No entrenar en ayunas si eres resistente a la leptina. Si estás sano, no supone ningún problema. La hora perfecta para entrenar, y damos un buen margen, es entre las 12:30 y 19:30.

Todos estos hábitos son gratis (las velas o las luces rojas cuestan lo mismo que las luces aberrantes). Y son los más poderosos. No requieren grandes esfuerzos y este es el terror de los que hacen dinero a costa de tu salud. Ahora voy a añadir otros puntos para finalizar con este protocolo, que requieren gasto o esfuerzos en ocasiones mayores de los que uno está dispuesto a realizar.

  • La terapia de frío: Es absolutamente el método más potente para revertir la resistencia a la leptina. Sumergirse en una bañera fría, un cold plunge, es lo más efectivo. El agua del mar, de las piscinas, si está fría, es la siguiente opción. Aunque también se puede colocar bolsas de hielo en el cuello y en el pecho si uno quiere ir desarrollando la fuerza de voluntad. Ahí es donde se concentra la grasa parda en humanos y es la mejor forma de recuperar esta señalización tan beneficiosa para la leptina.
  • Lámparas Aureo Lightstyle: El uso de iluminación roja por la noche es muy beneficiosa y Aureo tiene bombillas Circadian y Circadian Pro, sin emisión de campos electromagnéticos perjudiciales ni flicker dañino. Pero las lámparas de terapia, a parte de ser las mejores jamás construidas (por su electrónica diseñada para evitar el electrosmog, el flicker y el electromagnetismo aberrante, así como por la durabilidad de sus LEDs y los protocolos que se adjuntan acorde a la irradiancia de la lámpara), constituyen una herramienta para reparar un metabolismo dañado. Las células necesitan luz roja e infrarroja para poder maximizar sus niveles de energía, pero además, Aureo Lightstyle incorpora la luz que emiten la leptina, su receptor y el neuropéptido Y, es decir, 727nm. ¿Por qué lo sé? Soy el creador de la marca, junto con Nutrillermo y Marcos Llorente. Sin embargo, si haces todo lo que es gratis y que te conté anteriormente, no necesitas ninguna lámpara para optimizar la señal de tu leptina.

Para dar el cierre formal a esta serie de artículos me gustaría hacerlo con nuestro ya famoso brindis:

“Por días más brillantes y noches más oscuras”

Ahí, en una sencilla frase, está resumido todo lo que necesitas saber sobre la salud humana y animal. ¿Por qué? Nada es más brillante que la luz natural. Incluso la potente luz aberrante de oficinas y supermercados, ilumina con miles y miles menos luxes que la luz natural del Sol en un día nublado. Por tanto esta frase equivale a decir que pases tu vida en exteriores y que no utilices la luz artificial por la noche. O al menos que sea roja. La ciencia ha demostrado una y otra vez que necesitamos mucho brillo durante la fase activa y oscuridad total durante la fase nocturna. Esto optimiza tu biología.

Este es el fin de una enseñanza real sobre cómo mantener el peso ideal sin obsesionarse con la comida y el ejercicio. Es el fin de la industria de la salud, que te quiere enfermo, y de la teoría absurda de las calorías. Nombrar la palabra calorías para explicar algo que pasa en una estructura disipativa es uno de los mayores disparates que solo un ignorante bajo la parte peligrosa de la curva Dunning-Kruger puede cometer. Tristemente la mayoría de los influencers se quedan aquí. En la búsqueda del like y de lo viral, no llegan a ser verdaderos expertos en nada, confundiendo a todo el mundo y enterrando en un mar de información basura el conocimiento real. Esperamos haber aportado algo de luz entre tanta oscuridad.

2 comentarios en “La era de la leptina, parte 8: El protocolo”

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