
La Dra. Irena Cosic, a través de su modelo matemático de reconocimiento por resonancia o RRM por sus siglas en inglés, aportó mucha más luz sobre la leptina que todo aquello descrito por sus descubridores en la Universidad Rockefeller. El objetivo de Friedman y su grupo no era otro que descubrir todos los mecanismos de acción de la leptina y su receptor, tratar de averiguar posibles «atascos» en la señal y desarrollar posibles acciones farmacológicas.
En cambio, la Dra. Cosic decidió apuntar hacia el lugar correcto. La energía electromagnética supone el comienzo de la existencia, así como el modo de intercambio perfecto de energía e información. ¿Y si la leptina fuera simplemente la portadora de la luz que activa las funciones específicas atribuidas a dicha proteína? ¿Y si las funciones de la leptina estuvieran contenidas en la misma luz que ella produce? Según los cálculos de la Dra. Cosic, matemáticamente exactos, la leptina debe emitir exactamente 727 nm. Esta fue la conclusión de uno de los papers más maravillosos de la literatura científica, “Cosic I, Cosic D, Lazar K. Analysis of Protein–Receptor Interactions on an Example of Leptin–Leptin Receptor Interaction Using the Resonant Recognition Model. Applied Sciences. 2019; 9(23):5169”:
‘Encontramos que la frecuencia RRM para la leptina se encuentra en f1 = 0.2764 ± 0.0103, lo que representa una longitud de onda de radiación electromagnética de 727 nm… Esta frecuencia es crucial para el reconocimiento entre la leptina y el receptor de la leptina’.
Y es que, efectivamente, el receptor de la leptina emite exactamente 727 nm pero en fase opuesta. El Megalocosmos se rige por con quién resuenas en la misma frecuencia. Al igual que dos diapasones afinados en la misma nota, si uno vibra el otro también. Se reconocen. Todas las sagradas funciones de la leptina se producen cuando las ondas electromagnéticas vibran de tal manera que entre dos picos o dos valles consecutivos hay una distancia exacta de 727 nm. Si uno perturba esta señal del Universo, engorda, enferma y se ve privado de la fuerza creativa de la energía sexual. El código para perder el peso que te sobra está codificado en la frecuencia que emite la leptina. La leptina y su receptor son antenas de luz roja. Y en esa luz roja profunda precisa se encuentra la función humana que asignamos a dicha hormona. Lo más interesante de todo es que los autores del paper sugieren explícitamente que la irradiación con luz electromagnética a 727 nm podría simular la actividad de la leptina o modular su interacción, abriendo la puerta a tratamientos de obesidad basados en frecuencias de luz en lugar de fármacos: la pesadilla de la industria farmacéutica. No solo eso, sino que han demostrado con otros experimentos que irradiar con luz las zonas del cuerpo donde una proteína defectuosa (por mutación o por resistencia) no funciona, recupera la función de dicha proteína, puesto que la información para cada función del cuerpo está contenida en la propia luz y la proteína es un mero mensajero de luz.
¿Quieres saber algo más extraño y fascinante aún? Para ello debemos introducirte de manera superficial a otro protagonista que, por sí solo, desmonta el mito de las calorías. Se llama Neuropéptido Y o NPY. Secretado por neuronas AgRP/NPY (y otras) del núcleo arqueado del hipotálamo, tiene las siguientes funciones:
- Probablemente el mayor estimulador del hambre (orexigénico) en el hombre. Impulsa a buscar alimentos ricos en carbohidratos, pero también en grasas. Se “apaga” con la leptina.
- Reduce el gasto energético: le dice a tu cuerpo que baje el ritmo metabólico, a la par que promueve la acumulación de grasa en el tejido adiposo.
- Ansiolítico natural.
- Eleva la presión arterial.
- Ayuda a regular los ritmos circadianos.
- En la médula espinal ayuda a reducir las señales de dolor.
- Propiedades anticonvulsivas.
La leptina y su receptor, expresado en las neuronas AgRP/NPY son antagónicas del NPY. Su actividad está relacionada con el hambre y la saciedad, con el gasto y el almacenamiento de grasa en el tejido adiposo. Funciones opuestas, los dos extremos de un mismo palo. ¿Puedes imaginar qué le pasa a una persona que es resistente a la leptina? Recuerda que te haces resistente a la misma comiendo de noche y alterando tus ritmos circadianos. NPY almacenando grasa y disparando la sensación de hambre constante. ¿De qué te sirve contar calorías, si toda la energía que comes jamás será gastada y seguirás teniendo hambre? ¿No sería más fácil centrarte en volverte sensible a la leptina? ¿Comer menos y hacer más ejercicio? Es de risa que alguna vez alguien haya tratado de ir contra la biología asesorando a las personas obesas de esta manera. Todas las personas con obesidad son resistentes a la leptina y su NPY actúa sin freno. No importa lo que sufra en la cinta de correr, las señales del cerebro para gastar energía están apagadas y las opuestas con el acelerador hasta el fondo. La persona sufre más y cada vez entiende y confía menos.
¿Quieres saber lo más asombroso de todo? NPY emite su propia frecuencia de luz y solo esa. ¿Sabes cuál?
727 nm.
727 nm es un “canal de comunicación” exclusivo donde estas tres moléculas pueden intercambiar energía e información, aisladas del ruido electromagnético de otras proteínas celulares. Si esto no te hizo despertar, ya nada probablemente lo hará:
- 20 leptinas de diferentes animales (ratones, cerdos, caballos, ovejas… y humanos), todas con variaciones en la secuencia de aminoácidos y una ligeramente diferente estructura 3D.
- 5 receptores de leptina de 5 diferentes animales incluyendo al hombre.
- 5 neuropéptidos Y de diferentes animales incluyendo al hombre.
Todas ellas, todas estas proteínas, emiten una y la misma luz: 727 nm. Es matemáticas. Y se calcula aplicando la energía libre de los electrones de cada aminoácido de una proteína dada y utilizando la Transformada Discreta de Fourier.
Ahora te hacemos la pregunta más importante:
¿Te das cuenta de que Dios codificó el hambre, la saciedad, la regulación del metabolismo de los seres vivos y su capacidad para ser fértiles y perpetuar la especie en una frecuencia sagrada de luz, que corresponde con la longitud de onda de 727 nm?
Si después de esto te apetece seguir contando calorías, allá tú. Para que todas estas proteínas, semiconductores de alta ingeniería, emitan la luz necesaria, debes seguir los hábitos de los que hablamos. Antes única forma de existencia, ahora hábitos que debemos reconstruir. Recuerda de nuevo:
Comer de noche arruina tu leptina. Comer de noche los alimentos más nutritivos conocidos por el ser humano arruina tu leptina y, por tanto, tu metabolismo y tus ritmos circadianos. Cuándo comer es mucho más importante que qué comer.
La leptina es un polipéptido de 167 aminoácidos con una masa de 16 KDa, que significa que es 16.000 veces la masa de un átomo de hidrógeno. Es, por tanto, una proteína pequeña con una estructura tridimensional de cuatro hélices alfa (hélices A, B, C y D), característica de la familia de citoquinas de cadena larga (como la inflamatoria IL-6 o la hormona del crecimiento).
Su receptor se denomina LepRb y es una proteína transmembrana. Esto significa que está insertada en la membrana de la célula receptora y que una parte se encuentra en contacto con el exterior y la otra en contacto con el citoplasma interior:
- Dominio Extracelular: sobresale hacia fuera de la célula para “cazar” la leptina circulante.
- Dominio Transmembrana: atraviesa la bicapa lipídica.
- Cola Intracelular: cuelga hacia el interior (citoplasma), donde ocurre la maquinaria de señalización.
Hay varias isoformas (distintos tipos) del receptor de la leptina dentro de tu cuerpo. Entre ellas la única forma completa del receptor se denomina LepRb, y es la única con la cola intracelular completa (de unos 303 aminoácidos) necesaria para la señalización STAT3 (hablaremos del mecanismo leptina – receptor de forma más amplia solo para aquellos suscritos a la Comunidad STRO). El receptor LepRb, de 1165 aminoácidos se expresa ampliamente en el hipotálamo, en los núcleos ARC, VMH y DMH, sede del «ordenador central» de tu metabolismo.
Las otras isoformas (LepRa/c/d/e) tienen las colas intracelulares truncadas, lo que les hace no aptas para señalizar, por ejemplo, saciedad, pero son suficientes para transportar la leptina a través de la barrera hematoencefálica.
Debes saber que en lo que respecta a la regulación del metabolismo general, el receptor LepRb en el hipotálamo es el que nos interesa, pues existen receptores en la barrera hematoencefálica (para el transporte de la leptina hacia el cerebro a través del líquido cefalorraquídeo) y en órganos periféricos y diversas células del cuerpo (células T, monocitos, pulmón, riñón y tejido adiposo, a saber).
Entre las funciones de la leptina conocidas a fecha de 19 de enero de 2026, se encuentran:
- Regulación del balance energético: Sí, no son las calorías, puesto que tus células no tienen receptor de calorías. Cuando comemos la leptina se eleva de manera natural secretada por el tejido adiposo. De esta manera, el cerebro activa el gasto metabólico, la termogénesis y suprime el apetito. Cuando la leptina es baja, las señales orexigénicas (como la de NPY) se activan.
- Función neuroendocrina y reproducción: La leptina es la señal permisiva para la pubertad. Sin un nivel umbral de leptina (o una resistencia fuerte a la leptina), el cerebro asume que no hay energía para gestar un feto y apaga el eje gonadal (hipogonadismo hipogonadotrópico). La leptina actúa sobre las neuronas Kisspeptina en el núcleo arqueado, que luego estimulan la GnRH. Esto explica la amenorrea en atletas con muy bajo porcentaje de grasa y cómo la leptina exógena puede restaurar la fertilidad en estos casos, lo cual no es en absoluto recomendable. Si no tienes grasa corporal para producir la suficiente leptina, meter leptina exógena, algo que solo se ocurre a los sin-escrúpulos de la farmafia, sería engañar gravemente al cuerpo. La kisspeptina es un señalizador clave en la producción de hormonas sexuales y está ampliamente regulado por los ritmos circadianos. Altera tus ritmos biológicos comiendo de noche o con luz artificial, y verás tu fertilidad gravemente comprometida.
- Neuroprotección y plasticidad sináptica: Investigaciones recientes de 2025 sitúan a la leptina como un potente neuroprotector. En el hipocampo, la leptina facilita la Potencialización a Largo Plazo, base de la memoria, a través de receptores NMDA. Además, reduce la fosforilación de la proteína Tau y la acumulación de beta-amiloide. Hubo un tiempo en que cargaron a Tau y a beta-amiloide con la responsabilidad del Alzheimer, pero su acumulación es solo consecuencia de la destrucción de las señales circadianas y el desajuste de la leptina. No hay enfermo de Alzheimer sensible a la leptina, pues la resistencia a la leptina se considera necesaria para la atrofia cerebral y el deterioro cognitivo. Literatura en mano.
- Acción en hueso y músculo, el eje mecánico: La leptina regula la masa ósea a través del sistema nervioso simpático. Paradójicamente, la señalización central de leptina favorece la resorción ósea (para liberar calcio en “inanición”), pero sus efectos periféricos pueden ser anabólicos. La leptina impacta singificativamente en las células del hueso, promoviendo la actividad de los osteoblastos (crecimiento del hueso) e inhibiendo la actividad de los osteoclastos (reabsorción ósea). Además la leptina es necesaria para la miogénesis (desarrollo muscular) y la prevención de la atrofia. Estudios recientes indican que la leptina regula a la baja a la miostatina (inhibidor del crecimiento muscular). La sarcopenia en ancianos correlaciona con una baja señalización de leptina muscular. Te dijeron que para no tener sarcopenia había que hacer ejercicio. Sin embargo, la degradación del tejido muscular en ancianos tiene mucho que ver con la resistencia a la leptina. Cuándo comes es más importante que qué comes. Te volará la cabeza cuando te expliquemos los mecanismos por los que te conviertes en resistente a la leptina en el próximo capítulo.
- Activa las mitocondrias en las células de Schwann, ayudando con la producción y mantenimiento de las capas de mielina que rodean tus nervios, así como a la reparación de los nervios después de una lesión.
En resumen, la leptina hace todo esto por ti:
- Mantiene tu peso.
- Mantiene tu temperatura corporal.
- Protege tu sistema nervioso y la función neurológica.
- Regula tu fertilidad.
- Es anabólica en el hueso y en el músculo.
Puedes asumir, además, que la función viene dada por la luz que emite, 727 nm en el rojo profundo. De acuerdo con la literatura científica, esta luz por sí sola puede activar la función de la leptina y a la leptina misma. También a su receptor y al neuropéptido Y para la regulación maestra de todo tu metabolismo.
En los casos afortunadamente anecdóticos de humanos que nacen sin leptina podemos ver las consecuencias extremas de la falta de la función de leptina. Obesidad mórbida con porcentajes de grasa corporal superior al 50%, hiperfagia (consumo de comida enorme por hambre atroz), insulina muy elevada y prediabetes a la edad de 4 años, sin pubertad. Todo fácilmente solucionable con leptina exógena.
La leptina no solamente te dice que ya no comas más, sino que favorece el gasto energético, a diferencia del NPY. Confírmanos que ya ves por qué contar calorías, o esa estúpida teoría de que 1 caloría es 1 caloría, CICO (calories in, calories out) es una auténtica falacia fruto del enorme desconocimiento.
Humanos ligeramente o terriblemente obesos se enfrentan a una paradoja. A pesar de tener energía abundante en su sistema, el cerebro pone en marcha las señales opuestas: las de la inanición. ¿Por qué? Porque no oye la leptina. Tener obesidad es estar enfermo fisiológicamente. No tiene nada que ver con la voluntad. Es una enfermedad. Polimorfismos en cualquier gen que interaccione con la leptina podría predisponer a una persona a la obesidad, en mayor o menor medida. Dejemos de normalizar la obesidad, así como frases del tipo: “da igual lo que coma que no engordo”. Esto podría ser incluso peor, dependiendo de tu configuración genética, pues es más seguro almacenar grasa en el tejido adiposo, como hacen los obesos, que en el hígado y órganos internos. Repetimos: estar obeso es estar enfermo. Si es tu caso, debes recuperar tu leptina. Te explicaremos cómo hacerlo gratis.
Comer de noche, como veremos a continuación, destruye la señal de la leptina. Si lo haces de manera repetida sufrirás una de las plagas de la modernidad: la resistencia a la leptina. Con la edad, tu músculo y tus huesos se destruirán progresivamente hasta el deterioro total. Es esto y no la falta de ejercicio en el gimnasio y proteína en la dieta. Es el ruido sordo de la leptina en el cerebro. Es la falta de la luz correcta. Si termina sucediendo es por una falta de comprensión de un concepto abrumador:
Cuándo comes importa más que qué comes.
8 comentarios en “La era de la leptina, parte 3: Sus funciones”
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El día que escribíais el artículo cumplía 47 años, gracias por el regalo. Creo que hace ya unos 3 años que practico lo que aprendo aquí. Hubiera sido idóneo saber y practicar todo esto antes. Los problemas de fertilidad se me han atascado. Otras cosas se han ido solucionando. A veces pierdo la esperanza, sigo en ello, ¡Ojalá!
Un abrazo
Enhorabuena chicos. Está serie sobre la leptina está siendo tremenda. Es lo mejor que he leído nunca sobre el gran problema de la obesidad. Es sobrecogedor porque dais en el clavo. Siempre que publicáis cualquier tema superais mis expectativas con creces.
Espero con ansia el webinario y el artículo en la comunidad. Abrazos.
Es curioso cómo la “ciencia” de la nutrición moderna usa la física y el manejo de la entalpía para basarse en este balance de las calorías (a pesar de que no se ha descrito por ningún lado que haya ningún órgano o vía hormonal en el cuerpo que tenga algún tipo de calorímetro), y no reconozca conceptos sí probados como el agua EZ y su importancia, descrita por Gerald Pollack, o la importancia en la cadena transportadora de electrones de la luz roja/ infrarroja con respecto a la luz azul. Lo malo de todo ésto es la infelicidad que están provocando en tantos y tantos obesos. Gracias por estos artículos
Sorrryyyy
. Otra e importanteisima…me acojona el alcehimer que tenemos en la familia. Es herencia tb la resistencia a la leptina?????
Necesito ayuda para solucionar lo. Por eso me ayudaría tanto. Un abrazo 🤗
Varias cosas…
…….GRACIAS
. Cada vez me emociono más con vuestra ayuda.
. Es como esperar a Seur, recibo cada publicación como un REGALO. Y no compro más que muy de vez en cuando soy de pueblo y apuesto por el comercio local.
. El problema del eje RAAS al final es causado tb por esto???
Una pequeña aportación por si acaso estuviera relacionada…como me identifico al 200 ×100 con este síndrome, en mi pubertad solo me crecía una teta (;pecho me suena a animales, jjj) y paraba y después la otra . Con lo que forma y tamaño eran diferentes.
Tras leer estos 3 artículos, mi convicción es total. El nivel de detalle de Carlos es tal que resulta difícil cuestionar sus argumentos; es evidente el dominio que tanto él como Ricardo tienen sobre el tema. Lo complicado es la barrera social: al intentar compartir estos conocimientos, la gente suele reaccionar con escepticismo, como si habláramos de una realidad distinta. Esa falta de apertura dificulta mucho cualquier debate constructivo. Gracias por vuestra labor y felicidades por el excelente trabajo diario.
Es asi, funciona mas hacer que convencer. Es mas lento, pero como siempre el ejemplo esta en nuestras manos, y cuando llega el momento a cada persona preparada, es muy poderoso!
y al no intentar convencer a nadie tambien te cuidas y evitas desgaste! 😉
Gracias por aportarnos tanta información y de tanto valor, estoy seguro que sois los precursores de un nuevo cambio de época, “el nuevo despertar de la sociedad de la inteligencia artificial”.