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15 Ene 2026 19 respuestas 167

La comprensión moderna de la fisiología humana, el metabolismo y la enfermedad crónica debió haber cambiado para siempre en 1994. Pero no sucedió. Y dudo mucho que suceda, salvo para unos pocos estudiantes ávidos de conocer la verdad sobre la biología. Y no, no me refiero al típico estudiante domesticado de colegio y universidad.

En 1994 se descubrió una hormona pleiotrópica de 167 aminoácidos: la leptina.

«Pleiotrópica» se refiere a la capacidad de una hormona para producir múltiples efectos distintos —y aparentemente no relacionados— en diferentes sistemas del cuerpo.

Como muy pocos en el mundo saben sobre esta hormona dentro del tremendamente lento tempo de la ciencia moderna vulgar, Ricardo y yo necesitamos explicarte, muy detalladamente, el funcionamiento de esta concentración cósmica sagrada.

Se descubre en 1994. En 2005, solo el Dr. Jack Kruse —además de los investigadores envueltos en los primeros ensayos clínicos— tenía un conocimiento serio sobre ella. A día de hoy siguen apareciendo papers con nuevos descubrimientos, y a lo máximo que ha llegado la medicina moderna es a denominarla, de manera confusa y simplista, como “la hormona de la saciedad”.

Escúchame bien: en 2026, ningún médico que visites te tratará teniendo en cuenta esta hormona sagrada, que aunque descubierta en el 94, lleva dirigiendo el destino biológico de los mamíferos desde tiempos inmemoriales. Nosotros sí te contaremos sobre ella.

Para comprender la leptina en su totalidad, es necesario trascender esa visión infantil de “hormona de saciedad” y reconocerla como lo que es: el sensor cuántico metabólico supremo del organismo (y sí, axiomáticamente es un sensor cuántico, aunque a alguno le duela leer esa palabra). Es el dador de tiempo fisiológico que comunica el estado de energía, luz y ambiente a cada célula de tu cuerpo.

Durante décadas, la comunidad científica operó bajo la “hipótesis lipostática” de Gordon Kennedy (1953), sugiriendo que el tejido adiposo liberaba factores que informaban al cerebro sobre la energía almacenada. Sin embargo, la naturaleza molecular de este factor permaneció oculta hasta la llegada de Jeffrey Friedman y su equipo en la infame Universidad Rockefeller, el nido de traidores que degradó la medicina hasta convertirla en una aberración.

El 1 de diciembre de 1994, Nature publicó el artículo seminal de Zhang y Friedman: “Positional cloning of the mouse obese gene and its human homologue”. El equipo identificó una mutación en el gen ob en ratones que exhibían obesidad mórbida, diabetes tipo 2, infertilidad e hipotermia. El gen ob codificaba una proteína secretada por los adipocitos a la que Friedman denominó “leptina”, del griego leptos (delgado).

Dos apuntes cruciales aquí:

  1. El control total: Las alteraciones en el gen de la leptina producen obesidad, diabetes, infertilidad e hipotermia. Esto significa que la leptina se ocupa de todas estas cosas tan dispares. Interfiere con la leptina y tendrás grasa donde no quieres, serás infértil, no podrás regular tu temperatura (manos y pies fríos) y acabarás diabético.
  2. La ignorancia de los que proponen calorías: Hay quienes cuentan calorías para adelgazar y no saben distinguir entre lectina y leptina. Mientras las calorías no son más que una medida inventada por el hombre para quemar comida en una bomba calorimétrica, la leptina es el verdadero regulador de tu metabolismo. Y a la leptina, lo último que le preocupa es la cantidad de comida que ingieres. Habría que decirle a estos «listos» con síndrome Dunning-Kruger que instan a las personas a contar calorías que leptina viene de leptos y que significa DELGADO.

Te lo demostraré: lo que sí le importa a la leptina es que comas de noche, cuando no toca. Eso es lo que te vuelve enfermo, obeso, infértil, sudoroso y frío. Porque como dije más arriba, la leptina es un dador de tiempo, un Zeitgeber. No solo responde al tiempo; construye el tiempo metabólico para el resto de tus células.

Pero tu doctor y tu nutricionista siguen hablándote de grasas saturadas y calorías.

Recuerda: este es el comienzo de unas semanas hablando sobre un tema crítico para la salud de tus células. Cuándo comes es más importante que qué comes. Y si comes de noche, destruyes tu biología, aunque físicamente te veas fuerte y musculoso.

El descubrimiento de la leptina estableció tres axiomas fundamentales que derribaron el dogma de que la grasa era un tejido inerte:

  • El tejido adiposo es un órgano endocrino dinámico.
  • La regulación del peso corporal es un proceso biológico homeostático, no un resultado de la “fuerza de voluntad”.
  • Existe un sistema de retroalimentación negativo entre la grasa y el hipotálamo para controlar la ingesta y el gasto energético.

19 comentarios en “La era de la leptina”

  1. Yo he comprobado CÓMO mejoran las personas que dejan de comer de noche, no es fácil que comprendan el concepto. Algunos creen que cenar pronto es hacerlo a las 21h…( teniendo en cuenta que en España consideramos normal cenar a las 10:30h o más tarde)

    Para las personas que comienzan hábitos saludables, como regular sus ritmos circadianos, el apetito se regula muy rápido. En poco tiempo refieren no tener hambre por la noche. Es cierto que no ayuda mucho sentarse delante de la tele y recibir tropecientos anuncios sobre ultraprocesados…
    Es el equivalente a darse una ducha de luz azul acompañada de un lavado de cerebro sobre lo que debes comer: (TODO MAL)

    ADEMÁS LAS PERSONAS QUE COMEN DE DÍA REGULAN SU PESO DE UNA FORMA MÁS FLUIDA, pierden peso gradualmente y lo más importante, su grasa abdominal decrece más rápido: comprobado con cinta métrica.

    Otra cosa es que algo tan fácil de hacer, resulte fácil de comprender. Hay que luchar contra hábitos modernos que llevan decenas de años instaurados socialmente.
    Sobre la termorregulación no he recogido datos, pero sobre la sensación de bienestar y energía, es subjetiva, pero la mayoría refiere encontrarse mejor.
    Comer DE DÍA , ES LITERALMENTE ESO: comer en el rango de horas en las que el sol esta en el cielo. y si es al aire libre pues mucho mejor

  2. Que triste y a la vez siniestro que la medicina haya sido y sea un negocio. teniendo en cuenta que hoy día mucha gente confía ciegamente en ese tipo de médicos y en la “farmafia”.
    Por suerte cada vez ha mas médicos conscientes y funcionales que están aprendiendo lo que la universidad les negó para brindar una solución real a sus pacientes.
    Yo tengo los míos y ya no dependo de ningún medicamento. Sol, naturaleza, comida real y Comunidad Stro!!!

  3. Lo tengo ToDo , 6 abortos espontáneos
    Grasa por doquier,
    Pues y manos congeladas y…trato de no cenar, trato pq un par de días tomo vinos y o ceno con amigos…hay q vivir. Las impresiones tb engordan. Y voy muyyy poco a poco pero se cayeron la mayoría de mis verruguinas, bajo abdomen…ya bebés imposibol,jjjj
    Gracias por la ayuda a todos

    1. Hola Carmen para poder tener bebes, hay que volver a volverse a conectar con la Naturaleza, amanecer, atardecer, grounding. Evitar luz blanca artificial, alimentacion carnivora junto con visceras y grasas. No comer nada despues de que se vaya el Sol. Pequeños cambios pueden cambiar mucho en la vida de personas

  4. Hace tiempo leí sobre ella . Yo la llamo el grasostato,aunque no solo es esa su función pero determina tu peso , no las calorías que comes.
    Gracias por el artículo y por los que vendrán que, seguro, nos aportarán luz a esta civilización sumida en la oscuridad.

  5. Hola Carlos… Muchas gracias. Yo soy médico y estoy aplicando hace un par de años este conocimiento con mis pacientes ayudando a personas a sanar…. realmente doy fe de lo que decís.

    En la vida, nunca me mencionaron en la universidad acerca de la leptina, acerca de los ritmos circadianos, acerca de la sagrada, radiación ultravioleta de tipo B y sus sustancias solares y resulta que esta es la medicina que no solamente me ayudó a mí, sino que está ayudando a personas realmente a sanar de múltiples padecimientos.

    Es impresionante, como sólo nos enseñan a prescribir, drogas y nos dejan una gran parte de la historia de la biología y el cuerpo humano a ciegas, para que únicamente repitamos como Cotorros, lo que nos enseñan y prescribamos las drogas que los hacen ricos

    Saludos y muchas gracias por tus aportes

    Ahora soy el médico raro, pseudo científico , y casi chamán, pero en el fondo uno que conoce que la física, la bioquímica y la bio electricidad, son los pilares que rigen la vida y uno que han logrado entender a profundidad los mecanismos que la sostienen para el beneficio de mis pacientes

    1. La Siensia Rockefeller. Qué malos son todos. Unos por su maldad a la hora de cambiar la medicina en la primera mitad del siglo XX y otros por su inapetencia para estudiar a pesar de que sus pacientes dependen de ello.

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